lunes, 12 de agosto de 2013
[Tercer capítulo]
No dejábamos de abrazarnos. Me marcó mucho un detalle muy especial, para mi, de aquél día. "Un primer beso bajo la lluvia" Aquél día llovía y llegó el momento de nuestro primer beso. Ella tenía ganas, pero yo tenía el doble que ella. Yo me reflejaba en sus preciosos ojos claros y ella en mis profundos ojos marrones. Ella se acercó, nos acercamos y allí surgió el beso tan esperado, tan mágico, tan increíble y tan perfecto. Ella sonreía al mirarme, como diciendo que no me fuera jamás. Se acercaba la hora de irme, ella me acompañó hasta que viniera el tren. Segundos antes de irme, volví a darle un beso, pero esta vez, con lágrimas en los ojos. Ella me apretó fuerte de la mano, me abrazó, me besó y subí al tren. Las puertas se cerraron. El tren se puso en marcha y a través del cristal la veía cada vez más pequeña, hasta que desapareció. Pero eso sólo era el principio de algo, que jamás tenía pensado acabar. Aún no estábamos juntas, pero ya era mía.
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