miércoles, 11 de junio de 2014

Broken Heart

Dejamos atrás sueños y fantasías y tiramos por la borda, de aquel barco, todo lo que nos quedaba. Decidiste partir, partir hacia un lugar lejos de mi, lejos de nosotras. Te lo llevaste todo contigo; mis ganas de vivir y de vivirte, de sonreír y de sonreirte. Me robaste el corazón y antes de irse, él, me dejó una nota donde se podía leer, perfectamente, que no iba a volver jamás, que sólo había cogido un billete de ida, pero no de vuelta. Son tantas las ganas que tengo de volver a tenerte, que escucho tu corazón, aún, dentro de mi. Grabaste tu nombre a fuego muy lento, muy muy lento, en mi clavícula derecha y, aún con esas, echo de menos a mi corazón latir dentro de mi.

martes, 10 de junio de 2014

No abras los ojos aún, princesa

Dicen que hay mil maneras de morir y yo sólo te conozco a ti. Te llevaste contigo cada poema y cada verso de aquel libro, aquel que tanto nos unía. Eres la princesa imperfecta con más perfecciones que cualquier otra, eres la reina de un castillo inalcanzable y la niña que me tiene terriblemente encadenada en él. Fuiste tú quien le dio vida a mi subconsciente y le dijo de hacerme cosquillas cada vez que llorara. Eres la culpable de todas y cada una de mis sonrisas y, lo peor de todo, es que todas te las has llevado contigo. París ha dejado de brillar y las luces de aquella calle, tan nuestra, se han apagado. Recuerdo perfectamente aquel baile a media noche, junto a ti. Y dime, ¿Tú no echas de menos recitar nuestra historia en silencio? ¿No echas de menos pasear de la mano imaginando un futuro juntas? Eres lo que siempre he querido tener, he tenido y, por desgracia, ya no estás.

domingo, 9 de marzo de 2014

Poesía; orgasmos y gemidos de más

Hacer poesía sobre el papel, no es ni la mitad de bonito que hacerlo debajo de las sábanas. Es algo así como hacer que los versos disminuyan y los orgasmos aumenten. Tocarte a pasado de ser un verbo, a ser mi mayor adicción entre gemidos. Hicimos el amor como nunca, ya que nunca lo pudimos llegar a ser. No importa las horas que me pase haciendo poesía, mientras tú, después, puedas llegar al éxtasis de placer. Aún noto tu aliento en las cicatrices que me dejaste en la espalda y siento tu calor en las noches más frías. Siento una necesidad extrema de querer comerte, incluso, en lugares que jamás pudieras llegar a imaginarte. Hacer que te corras de poesía en todos los rincones de la casa, uno por uno, hasta que no puedas más. Me encanta escuchar cómo relatas cada verso de Becker y cada sinfonía de aquel piano, al cual nosotras nos encargamos de arrancarle las teclas. Cada bulería que solía tocar Camarón con la guitarra, nosotras lo volvíamos a hacer con orgasmos y gemidos de más. Y tú, pequeña, si estás leyendo ésto, déjame desnudarte para corrernos de poesía.

viernes, 24 de enero de 2014

Sempre ens quedarà París...

És impossible dir una data exacte de quan va començar tot. És irònic dir-li, amb els ulls tancats, que l'estimes i encara es queda curt. Però hi ha una cosa que no és impossible i tampoc sona irònic, ella em va robar París amb una data exacte en el temps i em va regalar, amb els ulls tancats, un somriure d'orella a orella. No hi ha cosa més perfecte en aquest món, ella és la meva vida; ella és París i tots els meus somnis, il·lusions i esperances. Ella és la culpable de què em perdi a les classes, que em passi el dia pensant en ella i que cada cop tingui més ganes de veure-la. Sí, és cert, poder hi ha una distància, mínima però hi és. Però m'és indiferent, no té res a veure, jo l'estimo i ella a mi, tot i que, el verb ''estimar'' es queda curt pel que sentim una per l'altre. És increïble com pots arribar a enamorar-te d'una persona d'aquesta manera, no creus? M'encanta poder sentir aquesta sensació. Vaig néixer per ella i amb ella moriré.

martes, 22 de octubre de 2013

Última parada: tu sonrisa.

Déjame decirte como funciona esto, decirte como te escogí casi sin querer y a ciegas, porqué el amor ya hablaba sólo. Tú, sin darte cuenta, dejaste que esta historia fuera escrita en verso y sin pausas. Una historia mucho más eterna que cualquier distancia, porqué cuarenta kilómetros no son nada con los besos que aún he de regalarte. Soy tan feliz a tu lado que me he vuelto adicta a ti; a esa manera tan tuya de hacerme sonreír y en empeñarte a hacer este cuento aún más bonito. Me he vuelto adicta a tu sonrisa y tu sonrisa se ha vuelto adicta a mi. Y es que tengo la costumbre de ponerme a pensar en ti cada vez que se habla de sueños, de amor, de un futuro y de sonrisas. Te siento al otro lado de la cama cada madrugada aunque la mayoría de ellas no estés. Espero ansiosa el día en el que por fin pueda ver esas sonrisa a cada minuto, durante años. Y es que quedarme dormida hablando contigo a pasado a ser una costumbre sólo para que, después, pueda soñarte. Eres esos 365 amaneceres que más me convencen de que puedo vencer a esa maldita distancia y verte dormir apoyada en mi pecho. Debo darte las gracias por ser mi razón y mi argumento; la musa que hace que pueda escribirte cada vez que se me antoja para sentirte cerca. Gracias por hacer que muera y desviva por ti, por hacer que esto siga adelante. Gracias por enseñarme, por sonreírme, por reñírme y amarme. Te amo, recuérdalo.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Siento deciros que la echo de menos

No la he besado un millón de veces, pero os aseguro que las que llevamos son incontables. La he besado a más no poder y, cuando ya no podía, la he besado más. La he besado de frente, de lado, de espaldas y de puntillas; le he besado en la nariz, en sus mejillas, por el cuello y en su boca. La he besado a escondidas y debajo de las sábanas. La he besado debajo de la cama y fuera de ella.  La he besado en partes prohibidas y he hecho cosas prohibidas también. La he besado con ropa y también sin ella. La he besado y la he besado; de mil formas diferentes. Besos fríos, besos dulces y besos que arden. Besos que te hacen sentir bien y bien sólo se puede estar con ella. Besos que te llenan, besos que enamoran. He besado sus caderas y he recorrido todo su cuerpo sin parar de besarle. He entregado más amor del que pensaba que podía dar.
Y ahora, ahora sólo quiero una vida junto a ella, ahora y siempre. Y sobretodo, la he besado; Y por encima de todo eso, la amo, la he amado y, si me deja, la seguiré amando el resto de mi vida.

martes, 17 de septiembre de 2013

Orgasmos, gemidos y otras poesías.

Y, ¿Dónde quedaron sus gemidos?-Me pregunto.
Aquellos que hacían vibrar paredes y techos a la hora de dormir o, quizá, a la hora del desayuno. Me encanta cada gemido que me relatas, cada tono, cada orgasmo acompañados de simples caricias llenas de placer. Me encanta como intentas interpretar con orgasmos y gemidos la sinfonía de Beethoven o, quien sabe, leer despacio cada verso de Neruda. Esa manera tan tuya de retorcerte hasta llegar al éxtasis de placer, me vuelve loca. Las sábanas son sólo olas y tú el tsunami que abunda en mi. Hagamos el amor, hazme el amor. Dejémonos de romanticismos y cambiémonos al lado salvaje. Arráncame la ropa, lento, y házmelo rápido. No pares, estoy cerca del orgasmo perfecto.
Eh, una cosa princesa, ¿Esto sólo a sido un sueño?-Desperté.